Kiki llegó a los 9 meses de edad a nuestro país luego de un episodio trágico en su lugar Natal. En aquel momento, un fuerte terremoto ocurrió en Haití y esto llevó a que una familia argentina le diera abrigo en 2010. Desde muy chico jugó a la pelota y a los 6 años fue inscripto por sus padres adoptivos en Vélez.
Desde entonces, y sin frenar su carrera futbolística, Kike soñó con llegar a lo más alto. En junio de este año, le llegó la convocatoria de Diego Placente para ponerse la celeste y blanca. “No me esperaba el primer llamado a la selección. Al principio estaba nervioso porque ahí jugás con los mejores, pero en el segundo entrenamiento ya me solté”, dijo.
Él y sus compañeros se preparan para el Mundial Sub 17 en Qatar que comienza en noviembre. Un orgullo este grupo de pibes que salen a darlo todo a la cancha con estos colores que nos llenan siempre el corazón.

