“Sin infancia” es nuestra revancha poética

¿Qué significa el laburo artístico colectivo que hicieron en este contexto, donde es tan necesario denunciar la violencia del Estado y al mismo tiempo desear, o querer como plantea la canción “Gatillo fácil”, un mundo mejor? 

Sin Infancia es un grito de disconformidad y una necesidad de expresar lo que nos atraviesa. Nace de un encuentro entre tres amigos. Hace un tiempo nos empezamos a juntar a improvisar y a grabar temas. 

Nos complementamos de una forma particular. Se dio todo de manera muy natural. De repente, nos dimos cuenta que teníamos un disco.

Gatillo Fácil nace de una realidad que nadie ve, o que nadie quiere ver. En lo que va del año, ya son muchos amigos y conocidos que murieron y fueron víctimas del gatillo fácil. Es una de otras tantas historias que se viven día a día en las villas.

Ésta es nuestra revancha poética.

¿Qué rol juega el barrio en lo que quieren expresar las imágenes, la música y las letras de estos temas que hicieron juntos?

El barrio tiene un rol importante, es parte de lo que le da pulso a nuestra inspiración. La atmósfera sonora de Sin Infancia es como darte una vuelta por la villa, desde su lado más oscuro. Sirenas y tiros como parte de lo cotidiano.
Y a veces la oscuridad, se vuelve bailable.

¿Cómo sigue este sueño después de lanzar este nuevo disco?

Más discos, más videos, más shows.

Crear es más una necesidad para nosotros, que un sueño.
Ya estamos haciendo el próximo disco. Y la idea es tocar cada vez más y con bandas que nos interpelan, que nos hacen sentir parte.

Hay una escena interesante que se está dando entre los amigos. Alan Garvey, P.D.F. (Puesto de Flores), FEA, K4, Kobra Kei, La Piba Berreta, Leroy Rotman, que aparte de tener su proyecto solista, fue clave en el proceso de creación del disco, ya que hizo la mezcla y mastering del mismo y nos ayudó desde el comienzo a descifrar nuestro sonido. 

Hay participación de otros artistas en tu disco, como Mariana Enríquez y César González. ¿Qué significa para ustedes que estas personas referentes de la cultura hayan estado acompañando su proyecto?

César es nuestro amigo y siempre hicimos cosas con él, juntos y por separado. Aportó en las composiciones, en la inspiración de las mismas. Y acompaña en cada proceso.

Hay uno de nuestros temas que se armó a partir de un fragmento de un cuento de Mariana Enríquez que trajo Alan y un poema de Baudelaire que trajo Zeki. Empezamos cantando arriba de una base electrónica y en la primera toma surgió un tema nuevo. Se llama Uno de los dos, y es parte de nuestro primer disco que está pronto a salir. Cuando nos dimos cuenta de que ya era un tema, le escribimos a Mariana, quien tuvo la mejor con nosotros, y nos cedió ese fragmento para formar parte de nuestra canción.
Tanto las imágenes de terror de Mariana, como la crudeza de César, son orgánicas para el universo de Sin Infancia. 

Sin Infancia es una célula formada por nosotros: Zeki, Alan y Lara. Somos una fusión de música electrónica, industrial, rap, dub y goth. Hay una búsqueda de sonido profunda en cada instrumento. Bajos distorsionados, baterías intensas, bailables, sintetizadores por todos lados y letras de protesta, combativas. 

Ahora estamos terminando nuestro primer disco, que sale muy pronto y el cual expresa por sí solo quienes somos, a través del sonido.

Tenemos show este mes: el 16 de Julio, en Strummer bar, como parte de un ciclo llamado Basura Post Punk, que está curado por Sergio Rotman y Asia del sur. Es gratuito e invita siempre a experimentar y a conocer bandas nuevas. Y ellos pasan música bailable en vinilo antes y después del show.