“La poderosa es un movimiento de asambleas territoriales conformadas mayormente por vecinas, mujeres y disidencias sexuales, que buscamos transformar la realidad de los barrios populares. Somos nosotras las que paramos las ollas, acompañamos a las familias, enfrentamos las violencias y sostenemos el trabajo comunitario todos los días. Nuestro feminismo no es un discurso, es una práctica cotidiana. A raíz de todo lo que estamos atravesando de manera colectiva y consensuada entre todes, activamos nuestro protocolo de género, una herramienta generada de manera asamblearia para el abordaje de todo tipo de violencias hacia las mujeres y decidencias sexuales. En esta línea decidimos avanzar en el corrimiento total de Nacho Levy de la organización.
No miramos para otro lado ni relativizamos los hechos. Creemos que esta es la forma de abrazar y creer en la voz de quienes deciden hablar, así como de cuidar la construcción que venimos llevando adelante y a las personas que integramos este movimiento. Lo sucedido es incompatible con la conducción de nuestra organización. Los tiempos de las redes sociales exigen respuestas a una velocidad que va a contramano de una construcción como la nuestra. Somos muchas compañeras las que militamos en esta organización, y esto nos moviliza fuertemente.
Masticamos, dialogamos y elaboramos con los pies en el barrio nuestros posicionamientos políticos por consenso. Vivimos en una sociedad machista rodeada de personas que ejercen distintos tipos de violencia dentro y fuera de nuestros barrios. Como respuesta, construimos nuestro feminismo villero que nos enseña a revisar nuestras propias prácticas y a creer, escuchar y acompañar a quienes se acercan atravesadas por situaciones de violencia de género”.
Fragmentos del comunicado de La Garganta Poderosa

