Lo de ayer en el Orgullo de Berlín no fue un incidente ni un accidente, fue un ataque de odio. Un ataque cobarde que dejó una persona muerta y 29 heridxs, directo a nuestros cuerpos y a nuestro derecho a pisar la calle con libertad.
Nos quieren con miedo, encerradxs y pidiendo permiso. Pero no conocen la historia de este movimiento!
El dolor por la vida que nos quitaron y por cada persona herida no se convierte simplemente en llanto se transforma en rabia organizada.
Acá estamos y de acá no nos mueve nadie. Ni en Berlín ni en ningún lugar del mundo nos van a volver a encorralar.
Frente al terror, más presencia y más fuego político.
Solidaridad con la comunidad LGBTIQ+ de Berlín.

