Nos dicen que no mezclemos fútbol con política hasta que aparece un trapo de Malvinas en la cancha y el mundo entero grita que las Islas son argentinas y son más nuestras que nunca. Nos dicen que el rock no es político mientras nuestras bandas emblemáticas, como @larenga, motiva este tipo de hecho político en un momento donde el gobierno está atacando a los pueblos originarios y los quiere desalojar de su propia tierra.
Este mural increíble de Javier Quintana esperaba al público para darle la bienvenida a un banquete que es artístico y también es político. Una imagen que sintetiza el odio y la represión del Estado mileista pero sobre todo la valentía de esa compañera que, envuelta en una bandera wipala miró a los ojos a los cobardes armados de un régimen que nos odia.
Larga vida al rock y a esta banda que tanto hace por visibilizar lo que le está pasando a nuestro país. Larga vida a la Renga y los banquetes del rock and roll.
Los verdaderos leones son los que enfrentan al poder.

