Los pibes de Malvinas

El fútbol no será político pero lo primero que nos viene a la cabeza cuando el rival es Inglaterra, son los pibes de Malvinas.

Por Zuleika Esnal
No será político pero la única revancha que alguna vez tuvimos fue en el 86.
Y si todavía sangramos por la herida, es porque sigue abierta.
Porque “Soldado argentino sólo conocido por Dios” es la lápida de un montón de pibes que quedaron para siempre en ese suelo que es nuestro aunque nos nieguen la entrada.
Porque nos hundieron el Belgrano, barco que estaba fuera del área de conflicto, por orden directa de Margaret Thatcher.

Sus mismos generales le aconsejaron no hacerlo.
323 vidas nos costó.
No es político pero el presidente argentino manda a decir a Trump EN NUESTRO NOMBRE que ojalá Estados Unidos hubiera llegado a la final y venera públicamente a la mujer que nos asesinó cientos de pibes que ni siquiera estaban combatiendo.
Las cifras casi nunca le importan a nadie, igual escribo:
Más de 450 personas se suicidaron después de la guerra.

Muchos de los que quedaron vivos aún hoy, piden monedas en el subte.
No será político pero el miercoles que viene todos vamos a estar pensando en ese pedazo nuestro donde flamea una bandera que es sinónimo de sangre y de ausencias para el pueblo argentino.
No para el Estado, para el pueblo.
No es político, pero nos guste el fútbol o no.
A favor o en contra del mundial.
Se gane o se pierda, va a ser con la frente alta. Recordándole al mundo que nosotros no somos súbditos de nadie.
Nosotros no jugamos por reyes ni coronas.
Nosotros jugamos por los pibes.

Editorial Sudestada