El mundial de los despidos

Santiago Luna es un trabajador despedido de la empresa Metalfor pero también una síntesis de los días de la Argentina mileista: la del desprecio y crueldad contra los laburantes. “Nos mandaron el telegrama de despido mientras estábamos viendo el partido de Argentina ante Egipto” contaba en diferentes entrevistas sobre lo sucedido en el partido de la selección nacional el último lunes.

Por Editorial Sudestada

Fue así que con los trabajadores en sus hogares y con la excusa del Mundial, la empresa descartó a 35 de los 145 trabajadores que tenía.

Con una marcada crisis para el sector metalmecánico dentro de la provincia de Córdoba, la fábrica del ceo Eduardo Borri
dejó en la calle a una treintena de personas sin previo aviso ni justificación. El relato de los laburantes cuenta que que a las 12 del mediodía se retiraron de la fábrica por un acuerdo con la empresa para ver el partido, y “a las 12.30 empezaron a llegar mensajes para que fuéramos al correo a retirar el telegrama de despido”.

Así de frío despide un empresario a trabajadores, como el mismo sistema que descarta aquello que considera innecesario para seguir engordando sus ganancias. Como el propio gobierno y la clase política cómplice que deja a la deriva a una porción de la sociedad mientras gritan goles en la tierra de Trump.