Por Marcelo Valko Hay golpes en la vida tan fuertes, yo no sé…” dice con razón el poeta César Vallejo. Como tantos otros conocí a Florencia cursando su materia Arte…
Solidaridad obrera, ese animal mitológico
¿Cómo llegamos al punto de que cada primero de mayo sea lo mismo que cualquier otro feriado? ¿De que para muchxs sea un “feliz día” en vez de un día…
“Sus asesinos ya deberían estar presos, pero tienen arriba gente que los banca”
Se cumplen dos años de la desaparición y asesinato de Facundo Astudillo Castro. La policía de Berni todavía tiene las manos manchadas de sangre. A dos años, todavía no hay…
Comedores escolares: la política pública de atentar contra la salud del estudiante
Presupuestos irrisorios, ultraprocesados y comida en mal estado caracterizan a los programas vigentes para los comedores de las escuelas en Capital y la provincia de Buenos Aires. Funcionarios y oposición…
Mauro Sergio: por fuera una textil modelo, por dentro un calvario
Trabajo bajo presión, maltrato psíquico y físico por parte de los dueños y personal jerárquico, despidos repentinos con causas inventadas, indemnizaciones que no son ni el 20% de lo que…
Reducción de daños: entre la falta de políticas y el negacionismo
Un folleto para reducir los riesgos y el daño que puede causar el consumo de drogas generó alarmas e indignaciones, sobre todo por parte de la derecha de nuestro país….
Leandro, el pibe que presta libros
Leandro se devora kilómetros matanceros a bordo de su caballito de hierro junto a sus más fieles escuderos sobre el canasto, sus propios libros. Ya son casi 150 libros entregados…
Los juegos del hambre
Corporaciones de comestibles y actores del agronegocio digitan campañas gubernamentales de lucha contra la pobreza. Bajo esa bandera testean nuevas formulaciones que terminan siendo productos ultraprocesados de supermercados. Hoy se…
Elia Espen: “Envejecimos reclamando justicia”
Ningún gobierno ha hecho nada. Siempre los derechos humanos han sido usados en beneficio propio. Las madres seguiremos de pie hasta el último momento. Vamos a seguir pidiendo aparición con vida y justicia. Envejecimos reclamando justicia. Para mí, mi hijo siempre va a ir adelante y yo siempre voy a ir detrás. Él me enseñó, de él aprendí, muchas cosas, entonces yo siempre atrás de él y exigiendo justicia.
Norita Cortiñas: “Querido hijo, querida hija, acá estamos para luchar”
Si nosotras no hubiéramos creído en el pueblo, sino hubiéramos creído en toda la gente que por años y años nos vienen abrazando y acompañando, nos ayudaron a que cada día nos levantemos con fuerza y digamos: “Querido hijo, querida hija, acá estamos para luchar.
