Fotos Ojo Nomade
1986 fue el año del primer encuentro. Para esa fecha las mujeres argentinas habíamos votado apenas seis veces : 1951, 1958, 1963, 1973 (dos veces) y 1983.
No teníamos derecho a divorciarnos.
Texto Zuleika Esnal
El aborto era seguro si tenías la plata.
Y la muerte si no la tenías.
Hacía apenas un año que existía la “patria potestad compartida”: el derecho a tus propios hijos e hijas al separarte. Hasta 1985 la tenencia era exclusivamente del varón.
Denunciar golpes en una comisaría era una paliza todavía peor.Se te cagaban de risa.Se negaban a atenderte.
Ni hablar una violación.
Aún hoy en muchos casos se nos siguen riendo e infinidad de mujeres están muertas porque ignoraron sus denuncias previas.
Por eso son tan importantes estos encuentros.
Logramos un montón, es cierto.
Pero las travas siguen teniendo una esperanza de vida de no más de 40 años y muchísimas personas creen que no deberían existir.
Y “Desahogo sexual” es el modo en que la justicia llama a las violaciones grupales.
El chineo sigue existiendo.
La trata que apaña la policía y nos arranca cientos de pibas cada año, también.
Porque el lesbicidio y femicidio no son homicidios simples o como les digan con tal de no llamarles como son: LESBICIDIO Y FEMICIDIO.
Nos costó un montón que la Justicia reconozca el odio hacia las mujeres como agravante y sin embargo Lucía Perez, diez años después, no descansa en paz.
Los encuentros plurinacionales son cada vez más peligrosos para los de arriba.
Por eso mismo, imprescindibles.
Las mujeres, Lesbianas, Trans, Travestis, Bisexuales, Intersexuales y No Binaries somos lo único que no pueden comprar.
No salimos por plata.
Salimos por amor.
Llenas de bronca, por supuesto, pero siempre por amor, como las Madres.
Por eso apagan las luces de las ciudades.
Y acecha la policía.
Y dicen “Circulen, circulen” igual que en dictadura.
Porque en la oscuridad, resalta un fuego que no pueden apagar.
No tienen con qué.













































































