¿Se termina la mentira del dólar?

Por Editorial Sudestada

El dólar supera ya los $1.300 y el gobierno siente el impacto, cuando el valor real es muy superior, y el relato del dólar sostenido es una de las más grandes farsas que mantienen en la Rosada, con Caputo como ejecutor, y todos los préstamos del FMI, más algunos “verdes” que llegan, y que se utilizan para patear la pelota para adelante.

Si alguno todavía cree en esta mentira, una cuenta sencilla: en diciembre de 2023, el dólar rondaba los 1.200 pesos y el kilo de carne costaba 3 mil. Con el dólar al mismo valor aproximado, el kilo de carne supera hoy las 12 lucas. De la inflación, aumenta todo, todos los meses. De la divisa retocada y pisoteada entre alambres, el único caballito de batalla del gobierno: un enorme “espejito de colores”.

Es tanto el freno pisoteado del dólar, que somos el país más caro de la región con los ingresos más bajos. No hay inversiones porque ninguna cuenta ofrece un resultado claro. Y el gobierno miente, con el INDEC, con sus ministros, y con toda la farsa que domina redacciones y programitas de televisión. Y se viene octubre, y se vienen las urnas, y Caputo intenta frenar el estallido de una bomba que replica en todos los sectores. Porque si el dólar aumenta unos pesos, los alimentos y todo lo que sea consumo también. Y si hablamos de cuánto estamos pagando -a valor dólar- por ejemplo la leche… nos daremos cuenta cuál es la ecuación que nadie te cuenta.

La desesperación del gobierno, entre confusiones e intentos de desvirtuar la realidad, ha llevado a Caputo y Milei a pedirle a la gente que saque los dólares de los colchones, a rogarles a los “suyos” que pongan la que tienen encajonada, a los mercados que ni aparecen, a los capitales extranjeros que solo funcionan de buitres, y a todo el séquito empresarial que los aplaude que… “está barato el dólar, así que aprovechen”.

Se vienen las elecciones y en eso piensa el gobierno, que desprecia a su pueblo, que ata la economía entre alambres, y con una bomba con la mecha cada vez más corta.

¿De verdad todavía se atreven a hablar de que no hay inflación, y que este es el dólar real?