Por Gemma Ríos y @orgullotraslasierra
Hartes, enrabiadxs, enardecidas de espanto por esos que no dejan de hostigarnos con sus miedos, crueldades y violencias.
¿Qué tanto les pasa con que estemos vivxs?
¿Qué rabia les genera nuestra existencia?
¿Será que les hacemos de espejo a todas sus frustraciones?
¿A todo lo que han negado, lo que los persigue en insomnios eternos y pesadillas mojadas?
¿Serán nuestras vidas alegres y desobedientes la evidencia de que las suyas están reprimidas /tristes / asustadas?
¿Es que saben que fuimos y somos más valientes que ustedes, que odian desde el anonimato de sus computadoras, que pegan desde la cobardía del matón organizado en complicidad de la policía servil y cipaya, que alardean de todo el asco que les damos haciendo eco de un presidente que no quiere a su gente ni se quiere a sí mismo?
¿Cuánto miedo le tienen a cruzarnos en la calle, a vernos celebrar nuestra dichosa existencia, nuestro orgullo de sobrevivientes, nuestra cotidianeidad de reinas precarias y alianzas gustosas?
¿Cuántas noches pasaron en vela mirando nuestras historias, imaginando venganzas por todo eso que les mostramos, por las vidas mulas que siguen viviendo y armando para sus hijos, por la ponzoñosa certeza de que si nosotras seguimos vivas son sus existencias desdichadas las que de seguro que no valen la pena.
¿Cuántas veces se rieron de nosotres con esa amargura en la boca, masticando bronca y sueños maricas frustrados?
¿Hasta cuándo van a seguir mirándose en el espejo odiándose por todo lo que no se atrevieron a ser, a probar, a tocar, a gozar?
No tengan miedo de eso que les mostramos, tengan miedo de nosotrxs
¿piensan seguirnos matando?
No son más machitos por pegarnos, violentarnos y violarnos, son cada vez más cobardes hasta que se acepten enteros, hasta que se las vean con sus peores temores, con sus represiones eternas.
No queremos convencerlos de nada, no los queremos entre nuestras filas de fiesta y ternura si no se quieren ustedes, si no se permiten la magia de la rebeldía amotinada, de la amistad combativa, de los amores segunderos y precarios, e insistentes.
Nosotrxs no necesitamos de ustedes para querernos, para celebrarnos y homenajearnos como lo hacemos cada día cuando despunta el alba y nos encuentra vivas contra todo pronóstico.
Lo que sí necesitamos, lo que necesitan también ustedes, lo que le hace falta a cada pibx que camina por nuestras calles y crece en cada uno de nuestros pueblos, es que dejen de matarnos, dejen de tapar su miedo con nuestra sangre, dejen de escupirnos con sus arrepentimientos, dejen de perseguirnos noches y días.
Logren su paz, no la tenemos nosotrxs, y por mucho que nos peguen no van a poder quitarnos esta deforme e improbable alegría de encontrarnos cada día más vivas y más orgullosas.
Ya nos han pegado, y abusado, y violado, y por lo visto no nos enderezan, echan leña al fuego de nuestra ira rebelde y nos convence cada vez más de la necesidad imperiosa de estarnos juntxs, y sostenernos, y querernos, y besarnos y lamernos las heridas que ustedes nos provocan y que entre nosotras convertimos en baba y bandera de lucha.
Seguiremos marchando, enfiestadas, convencidas, y orgullosas, nos seguirán encontrando en cada esquina, en cada pueblo, ciudad, en cada playa, y en todos sus sueños, reclamando nuestro derecho inalienable a vivir como queremos, y a defendernos también con uñas y dientes, y cariño y poesía y con todo lo que haga falta, hasta que dejemos de darles tanto miedo o hasta que les demos el doble miedo y nos permitan vivir en paz.
Si ves violencia hacia alguien del colectivo LGBTIQ+ no hagas silencio, no seas cómplice, INTERVENÍ Y GRITEMOS TODES
¡BASTA DE VIOLENCIA
NUESTRAS VIDAS IMPORTAN!

