Con un nombre que parece salido 50 años después del plan Cóndor, el representante de la ultraderecha José Antonio Kast armó su equipo de trabajo bajo el nombre “Recuperar y reconstruir”. Para eso el día de ayer (y en medio de una catástrofe por los incendios forestales) comunicó a su gabinete, muy acorde a los ya conocidos “Procesos de reorganización nacional” que terminó con miles de personas desaparecidas en la región latinoamericana.
Dentro de los 24 ministros que asumirán con él el 11 de marzo se encuentran dos exabogados de Augusto Pinochet. En Justicia y Derechos Humanos, nombró a Fernando Rabat, académico de la Universidad del Desarrollo y “quien integró el equipo que defendió al general en distintas causas, entre ellas el denominado “Caso Riggs”, el escándalo sobre sus cuentas bancarias secretas en Estados Unidos y en Defensa, en tanto, asumirá Fernando Barros, socio fundador de uno de los estudios de abogados más grande de Chile y quien colaboró en la defensa de Pinochet cuando fue detenido en Londres, en 1998”, informó la CNN por sus redes.
Nada sorprende de un partido que viene expresando su apoyo a la dictadura ni tampoco las banderas que salieron a la calle luego de las elecciones con la cara del asesino Pinochet. Duele como, después de las consecuencias de 30 años de horror en Chile, vuelvan a tener poder quienes apoyaron la tortura, las desapariciones y los Centros Clandestinos de detención. Que la Memoria, la Verdad y la Justicia vuelva a latir en el pueblo.

