Por medio del Boletín Oficial, se informó la creación del DNU 941/25, que le da más poder a la SIDE para la persecución política de manera abierta. El “Artículo 7°.- La Secretaría de Inteligencia del Estado(SIDE) será el órgano superior del Sistema de Inteligencia Nacional (SIN)”, dice uno de los tantos puntos expuestos en el Documento ideado, según el propio Presidente, por Santiago Caputo.
Este mecanismo de persecución política que intentan legalizar, al modo de los peores momentos de la historia y que nos recuerdan mucho a la Dictadura militar en la Argentina, habilita a una red de espionaje que no busca encontrar ilegalidades, redes de narcotráfico, trata o lavado de dinero, sino que abre la puerta a la vulneración de derechos de personas que se manifiestan contra las políticas del gobierno transformándose en un arma peligrosa en manos de quienes sabemos no respetan el orden democrático.
Uno de los elementos que preocupan dentro de las modificaciones de este decreto sacado a principio de año y que se debatirá en el Congreso, es la actividad “encubierta” que nos lleva directamente a prácticas ilegales que afectan los DDHH de las personas. “Artículo 2° bis.- Todas las actividades que se realizan en el ámbito de la Inteligencia Nacional revisten carácter encubierto en virtud de su sensibilidad, con el fin de minimizar el Riesgo Estratégico Nacional”, dice explícitamente.
La ilegalidad y el espionaje avanzan. Sus Leyes nunca son para inocentes.

