Las últimas conferencias de prensa, luego de que EEUU entrara por la fuerza a Venezuela y se lleve a su presidente, muestran a un Trump decidido en avanzar en la ocupación de América Latina con el único propósito de llevarse los recursos naturales de nuestra región. En ese sentido, lanzó varias amenazas a presidentes de algunos países como Colombia y Cuba, marcando la cancha y diciendo “nosotros tenemos el control”.
El discurso fue dirigido directamente a la actual presidenta de Venezuela Delcy Rodríguez, quien en este momento está ocupando el cargo máximo ejecutivo y es a quien le toca negociar con el país que viene por sus riquezas. “Queremos arreglar el petróleo y luego habrá elecciones”, dijo Trump dejando muy claro que acá no hay ningún salvataje ni ningún plan humanitario para darle mejor calidad de vida a los venezolanos, sino un robo directo de millones de dólares en petróleo.
Con amenazas, violencia y odio, Trump se enfrenta a los gobiernos elegidos de manera democrática con la intención de ocupar territorio latinoamericano. No vinieron a salvar a nadie. Son las mismas aves de rapiña de siempre que vienen con sed de dinero y poder.

