Las bancas de la verguenza

Muy cómodos y con todos sus privilegios garantizados (incluyendo sus sueldos de casi 10 millones de pesos), los senadores que en la madrugada de hoy votaron a favor de la Reforma Laboral, intentaron convencernos de que estaban haciendo algo favorable para los trabajadores. “No hay nada más esclavo que trabajar en blanco”, dijo una de ellas en medio de sincericidios y supuestas erratas.

Por Editorial Sudestada

En un país donde los derechos laborales han costado la vida de muchos trabajadores, y donde tenemos un marco legal que además garantiza los DDHH de las personas, La Libertad Avanza mete un proyecto en el Congreso para destruirlo todo.

Nada puede salir bien con un Congreso vallado, con un camión hidrante en la puerta y un montón de gendarmes tirando gases y balas de goma. Nada puede salir bien con un Estado que no escucha, o mejor dicho se hace el que desconoce, la realidad que viven millones de familias en este país.

La Reforma Laboral, lejos de resolver los problemas, es funcional a la flexibilización y que todo empeore cada día más.
La ecuación para ellos es clara y redonda: más horas, menos plata, menos derechos. Eso es lo que quieren y eso es lo que están logrando aún antes de que esta Ley se apruebe en su totalidad.
No es modernización. Es precarización laboral.