Ocurrió en la Ciudad de Mar del Plata, en la comisaría 16° donde estaba haciendo tareas administrativas este policía, a quien la propia fuerza le prohibió tener portación de armas. Teresa llegó para pedir ayuda y se encontró con un violento que la insultó y la sacó a los golpes del lugar.
“Hacé lo que quieras. Andá a lavarte el orto”, le dijo a la mujer que fue a pedir que le tome una denuncia por estafa en redes sociales. Este es el accionar de “los de azul”, los policías calificados como los buenos, luego de verlos cómo reprimen y le tiran gases a los jubilados en la cara.
Este es un hecho de violencia grave donde además de violencia institucional hay violencia de género. Los de azul no son los buenos. Esto también es responsabilidad del Estado que sigue dejándonos en manos de estos tipos cargados de odio y de violencia.

