El presidente Argentino participó del infame “Concejo de la paz” de mandatarios en Washington organizado por Donald Trump. Como buen bufón del fascismo global, Javier Milei integró el primer encuentro bilateral afirmando: “Ponemos a disposición la colaboración de nuestros cascos blancos, la trayectoria en operaciones de paz es un capital probado que ponemos al servicio de la fuerza de estabilización”. Ya Donald Trump había anunciado que un puñado de países de Medio Oriente y de Europa oriental sumaban 7.000 millones de dólares en la “reconstrucción” de Gaza. Mientras tanto, ninguna potencia Europea participó de la junta, manteniéndose al margen al igual que China, Japón, Rusia, Brasil y México entre otros.
Para el genocidio en ese campo de concentración a cielo abierto llamado Gaza, Milei afirma que habrá recursos. Mientras se los niega a discapacidades, jubilados, comedores, al Garrahan, a la Patagonia bajo fuego, a la educación, a los laburantes con una reforma laboral a la medida del Fondo Monetario Internacional y sus gerentes. Esa es la función de una verdadera mascota de Trump y la casa blanca, la de allanar el camino de lo peor del colonialismo, en Gaza o la Patagonia Argentina.

