Susy Shock, la poeta, artista y activista trans, estuvo presente en el Cosquín y opinó sobre el contexto actual de la Cultura y los medios de comunicación. “Gracias por ofrendar ese folklore abrazador de la diversidad. Gracias porque es un folklore que no es ningún alcahuete del poder de turno”, dijo arriba del escenario de una de las fiestas populares más masivas e importantes de nuestro país.
La misma idea la repitió en una entrevista, donde claramente marcó que hay un lado u otro lado de la realidad, una vereda desde donde posicionarse porque no es lo mismo callarse ante las injusticias cuando se prende fuego la Patagonia o cuando nuestros jubilados son reprimidos por luchar por un ingreso más digno. “Hay un folklore cómplice”, le respondió al periodista que intentó incomodarla sin lograrlo.
El arte es diverso y siempre lo fue. En este presente se vuelve necesario y cada vez más visible. No hay música sin compromiso y sin levantar la voz. La vereda de la humanidad no se confunde.

