El Presidente Javier Milei abandonó el estrado del foro mundial de Davos donde se pavoneó nuevamente como el falso erudito de la extrema derecha global.
Con el discurso habitual donde nombra a sus autores referentes de la teoría económica austriaca, balbuceo nuevamente un discurso leído de principio a fin para la platea de tiburones financieros, que minutos atrás aplaudían sobre el mismo escenario a Donald Trump.
“Gracias a Pettovello hemos dejado de regalarles el pescado para enseñarles a pescar, y motivarlos a que creen su propia empresa pesquera” dijo el presiente de los 6 millones de planes sociales y aumento del 500% en la AUH, para mantener a raya cualquier desborde social. Pero para Javier Milei y su secta cómplice, la “empresa pesquera” es la auto explotación voluntaria. Es manejar para una app como tercer laburo, es pedalear kilómetros para entregar una hamburguesa, es colocar nuestros cuerpos en la vidriera digital.
Por ahora, solo por ahora, Javier Milei sigue vendiendo pescado podrido.

