Desde el 12 de marzo Pablo Grillo está fuera de su casa. Varias operaciones, tratamientos y rehabilitación luego de que la gendarmería casi termina con su vida tras un impacto en la cabeza disparado por Guerrero, el responsable material de este hecho.
“Un buen tiro” dijo Patricia Bullrich, la que viene cargando en su historial varias muertes y represiones brutales con quienes solo ejercen su derecho democrático a luchar en la calle. Con este discurso de violencia, que sigue pronunciando la ex Ministra, todavia seguimos pidiendo justifica.
Nos llena de emoción y felicidad ver a Pablo llegar a su casa, con esa sonrisa y ese andar que nos marca que todo está mejorando de a poco. Fuerza, pibe!
Ya falta menos para que nos volvamos a encontrar con tu cámara y tu compromiso en las plazas que sean necesarias.

