El gesto de Eduardo

“Mi nombre es Sebastián. Soy el hijo de Eduardo Gallardo, el excombatiente que sale en la foto de Madryn el día que se quedó sin pan. Él es el soldado que justo está agradeciéndole a la mujer que le da el pan, tirándole un beso. Primero que nada, decirles que mi papá está bien, que es un hombre feliz. Tuvo tres hijos y tiene tres nietos. Por suerte pudo seguir adelante. No terminó su vida como muchos otros héroes que no soportaron la posguerra.

Editorial Sudestada

Fueron años difíciles cuando volvió. No conseguía trabajo. Nadie lo tomaba porque eran “los loquitos de la guerra”, hasta que dejó de decir que era excombatiente para que lo empiecen a tomar en los laburos.

Hablando más del día ese, lo que él me contaba era que ellos caen prisioneros en el Camberra donde estuvieron un tiempo ahí en el buque de guerra. Eran custodiados por los ingleses. En las puertas había dos soldados ingleses y ellos eran más o menos cinco o seis soldados argentinos por cada cabina. Los ingleses lo trataron bien, por lo que me cuenta él, ahí empezaron a comer un poquito más, no mucho, pero era más que lo que comían en la isla. En Malvinas pasaron mucho hambre, mucho frío, mucho mucho todo.

Cuando a ellos lo suben a unos camiones militares, no los dejaban hablar con la gente de Madrid. Pero bueno, la gente se empezó a acercar, porque se enteró que estaban los soldados, que habían vuelto los chicos. Se acercaron y llevaron pan. Se fueron animando a correr las lonas que tapaban los camiones para ver a la gente, y la gente la empezó a saludar. La necesidad era mucha. El hambre era mucho. Mi viejo bajó más de veinte kilos. Y la verdad que, esa gente, fue el primer recibimiento que tuvieron. Mi papá siempre estuvo agradecido con ellos y todos los soldados también”.

sebastian Gallardo