323 combatientes fueron los caídos tras el hundimiento del Belgrano por orden de esta mujer que tanto admira Milei, aquel 2 de mayo. Este enorme golpe, donde la hemos visto festejar que casi la mitad de todas las víctimas de la guerra de Malvinas fueron asesinadas ese día, parece no importarle a este presidente que ante todo es cipayo y reivindicador de los países imperialistas del mundo.
Y eso es lo que Javier Milei admira de esta pirata que hizo todo lo posible para poner en riesgo nuestra soberanía y nuestro territorio argentino. Por eso habla así de Margaret Thatcher, enemiga del pueblo argentino y ministra de la opresión de los pueblos que intenten enfrentarse a su poder.
Mientras todos tratamos de volver a pasar por la Memoria los hechos de la guerra de Malvinas, quienes nos gobiernan, desde aquel debate donde mostraron hacia dónde querían ir, siguen admirando a los asesinos del mundo: antes era Thatcher, ahora es Trump. Nunca de nuestro lado estarán quienes gobiernan con odio y desprecio.
Las Malvinas son y serán por siempre argentinas.

