Una larga investigación para romper el silencio, como señala la periodista Ana Requena Aguilar, llevó a Julio Iglesias a la justicia por diferentes motivos denunciados por dos mujeres que trabajaban en sus casas en el Caribe.
Los cargos fueron presentados ante la Fiscalía de la Audiencia Nacional de España y amparada por la organización internacional Women’s Link Worldwide donde se lo denunció por
“trata de seres humanos con fines de imposición de trabajo forzado y servidumbre”y “varios delitos contra la libertad y la indemnidad sexuales tales como acoso sexual y agresión sexual”.
El poder, el dinero y la fama parecen ser la máscara que cubre a este tipo de artistas que abusan de su entorno por el solo hecho de tener una millonaria cuenta bancaria. Cuando habla una hablamos todas y esta es la intención de estas mujeres que lo hacen por ellas y por las miles que pasan por esta misma realidad. Se les termina la fiesta a los intocables.

