El Secretario de Turismo, Ambiente y Deportes la Nación, Daniel Scioli, el mismo que cambia de partido según lo que le convenga, se fue a Villa Gesell a que su amigo e intendente de Pinamar Juan Ibarguren (al quién se le rebasaron las cloacas por falta de obras) le ataje unos penales en la playa. Paradójicamente el parador donde se puso jugar a la pelota se llama “Espacio Marketing Registrado”, una buena metáfora de la propaganda que hace este gobierno mientras el sur de nuestro país sufre un tremendo incendio forestal.
El 10 de febrero del año pasado, mientras se incendiaron los bosques de El Bolsón se mostró muy relajado en sus redes subiendo un video jugando al paddle con sus amigos. ¿Trabajar? ¿Mandar insumos para salvar el ambiente? No. Estas no son las prioridades de “Pichichi” que cambia de bando político como de remera pero sigue consecuente con su rol de parasito del Estado que se alimenta del deporte y la recreación.
Brigadistas con las últimas fuerzas apagan los focos y Scioli se muestra de vacaciones jugando al fútbol sin disimular su responsabilidad en el área ambiental, algo que le importa cero a este gobierno y a su Secretaría. Todo fuego es político y el Estado es responsable.

