Lluvia: milagro en el sur

Después de una semana de incendios en Epuyén y la zona, comenzó a llover. Contra todo pronóstico, como algunos escribieron en sus redes, el agua comenzó a caer y empezó la tranquilidad de saber que el fuego no se iba a devorar todo. No fue el Estado, no fueron los recursos nacionales ni los que intentan hacer negocios con nuestra tierra. Fue la naturaleza junto con un montón de personas que de manera colectiva hicieron una red humana para que esto se produzca.

Por Editorial Sudestada

Vimos la tristeza, el llanto y la desesperación. Vimos la crueldad de un gobierno mirando para otro lado mientras todo se destruía. Hoy nos toca ver el agua caer y festejar que se pudo, que la Pachamama sigue estando a favor de la justicia aunque se la siga castigando con extractivismo y muerte. Hoy caen lágrimas de emoción y alegría de rostros de miles. Nos quieren dispersar, nos quieren mirando nuestro propio ombligo, pero lo que pasó estos días en el Sur fue muestra de que nadie se salva solo y que lo colectivo, con la ayuda de este bello milagro, es lo que necesitamos.