8M: Luchar es la salida

Fotos Ojo Nomade

Gracias quiero darnos a todas, porque hace dos décadas pensaba diferente.
Porque creía que mi marido me ayudaba en casa, porque suponía que mis hijos eran mi responsabilidad. Porque juzgaba y me juzgaba, sin cuestionarme. Porque decía “todos” sin preguntar antes cómo querés ser llamadx.
Porque le dije a mi hija que no se vistiera de varón, porque le dije que no se vistiera de princesa.

Por Mariana Finochietto

Porque supuse que mi hijo no lavaba platos, y que mis hijas no cortaban el cerco.
Gracias quiero darnos a todas, porque acepté los viajes en soledad de mi hija, gracias a todas porque me animé a viajar.
Gracias por contar los abusos que sufrimos, gracias por acercarlos a la luz. Gracias por abrir, juntas, la cicatriz.
Gracias a todas porque mi cuerpo recorre la madurez sabiéndose deseante, porque me visto como quiero, porque tengo un shhh siempre en la boca para quien opina.
Gracias porque aprendí a escuchar el dolor de mis hermanas, porque invito a denunciar, porque sé que puede hacerse. Porque sé acompañar, y no compito.
Gracias, gracias a todas nosotras, porque pensarnos cada día es homenaje a las mujeres que nos precedieron, a las que pudieron luchar, a las que no supieron, a las que no están.
Gracias por ganar el derecho al cuerpo.
Gracias por nuestras hijas crecidas en la lucha, por lo que falta, por lo que llegará.
Nos abrazo. Nos merecemos, por fin, agradecernos.

Editorial Sudestada